Compañias Clasificadoras de Barcos
En la mayoría de los países las naves marítimas y fluviales se reconocen como bienes inmuebles. Son objetos de registro estatal, tanto como los carros. Las naves y los carros a diferencia de otros bienes inmuebles sí que pueden cambiar de su sitio. Las naves pueden salir a naves neutrales, es decir salir del territorio de cierto país. De tal forma, no hay ninguna necesidad de registrar la nave es su propio país.
Ya que el propietario de la nave puede elegir el país donde abanderar su nave, existen las banderas “cómodas” como por ejemplo la bandera de Panamá. La “comodidad” de la bandera depende de varias condiciones: por ejemplo del paquete de documentos que hace falta para el abanderamiento y también las tasas de registro. La política exterior también desempeña su papel. El estado de la bandera “cómoda” no puede estar involucrado en conflictos militares o tener relación a los conflictos recientes o planificar participar en los conflictos en el futuro próximo. Por eso los países pequeños que no representan ninguna amenaza militar tienen un atractivo especial (por ejemplo, Camboya, Panamá) o los países que no tienen salida al mar (Mongolia).
Aproximadamente la mitad de la flota mundial comercial está registrada en los países de desarrollo. Los propietarios y la tripulación son los ciudadanos de otros países. La participación de los países en el tonelaje mundial tiene tendencia de crecer. Así, en los últimos 20 años se duplicó el tonelaje de la flota en los países de desarrollo. Panamá es el líder en la cantidad de las naves registradas. Su Registro cuenta con 14 mil naves. Aparte de eso, es uno de los más antiguos registros abiertos, su comienzo data al año 1925.
Ya en los años de la Primera Guerra Mundial en Panamá adoptaron las leyes sobre el abanderamiento de las naves comerciales que hacían más fácil el registro de las naves extranjeras. Aparte, el gobierno de Panamá a propósito agilitaba las normas en la esfera de regulación de las relaciones laborales. Fueron bajados los impuestos sobre la renta sacada de navegación. Los propietarios de las naves más a menudo empezaron a registrar sus naves en Panamá prefiriéndolo a otros países en desarrollo.















